El papel del estudiante en el sistema de educación a distancia
A lo
largo de la historia han existidos momentos y situaciones que cambian la forma
de interactuar entre las personas, un momento significativo y que dio un cambio
a la forma de comunicarnos, es la posibilidad de acceder a la información a través
de la tecnología. La información y las tecnologías de la información no
sólo han modificado el estudio y acceso a la ciencia, la tecnología y la
industria, sino todas las actividades de la vida humana, la cultura, el
comercio, las diversiones familiares y, por supuesto, la educación. (Morales
2004).
La transición de la sociedad conlleva la transformación de
los modelos educativos, como menciona la Dra. Morales, la información y las TIC
(Tecnologías de Información y Comunicación) modifican la mayoría de los ámbitos
de la sociedad, en este sentido en el ámbito educativo se generan espacios
virtuales que para la promoción de la información y conocimientos, creando ambientes que exige
la época en la que se encuentra la sociedad.
Al adaptar
el fenómeno educativo a su época se debe considerar al mismo tiempo la adaptación
de los modelos educativos. Un modelo educativo según Blanca Heredia debe dar
respuesta a las preguntas ¿para qué educar?, ¿qué enseñar para lograrlo?, ¿Cómo
hacerlo de la manera más efectiva?, teniendo esto en cuenta y enfocándonos en
la última pregunta, el modelo que se ofrece en la era de la información se
centra en la construcción de ambientes virtuales que promuevan la información y
el conocimiento teniendo como producto final una nueva forma de acceder a la educación,
creando a su vez la modalidad de educación a distancia.
El objetivo
de esta reflexión no es determinar y dar a conocer las características del
modelo educativo ni de la modalidad a distancia, el objetivo del texto versa
sobre las características que debe poseer un estudiante para formar parte de
este modelo, pues genera un cambio importante, mismo que rompe con la forma
tradicional en la que se lleva a cabo la
educación dentro de una institución. Al referirme a la forma tradicional hago alusión
a la manera en la que estamos acostumbrados a trabajar, la relación que existe
entre el alumno y los docentes, el método enseñanza-aprendizaje y la construcción
de conocimiento.
La dinámica
tradicional como la nombran en el material de apoyo de la UnADM, es donde el
docente es el productor del aprendizaje y el alumno solo actúa como receptor. Esta
dinámica lleva una línea directa con la
educación bancaria, en esta concepción la
educación se transforma en un acto de depositar la información en los alumnos,
en cual los educandos (alumnos) son los depositarios y el educador (docente)
quien deposita (Freire 1970). En este tipo de educación no existe una participación
activa del alumno pues se vuelve agente pasivo del proceso de enseñanza
aprendizaje y está a merced de lo que diga el docente.
El
modelo y la modalidad a distancia ofrecen una dinámica diferente, pues a
diferencia de la dinámica tradicionalista, el modelo de aprendizaje en línea, o
bien, en ambientes virtuales, propicia el cambio de roles de los docentes y los
alumnos. Considerando a los primeros como los encargados de guiar durante los
procesos y a los alumnos como los encargados de producir su aprendizaje, el
alumno se vuelve el agente activo en este modelo. Pretendiendo formar un ser crítico
y reflexivo ante lo que se enseña y se aprende, siendo él mismo el encargado de
gestionar el aprendizaje.
La
época en la que se encuentra la sociedad se conoce como la era de la
información, dentro de ella las TIC son las encargadas de la promoción de los
conocimientos, y toman una posición importante e indispensable para el modelo
educativo a distancia. Por lo tanto, y dado el papel activo del alumno dentro
de esta modalidad, se debe tener un conocimiento y dominio de las tecnologías,
pues son la mayor herramienta del proceso de aprendizaje autogestivo e
independiente de los alumnos. Así mismo se considera que el alumno debe poseer
un conjunto de habilidades académicas e interpersonales para la mejora de
decisiones y producción del aprendizaje.
La
posición del alumno como agente activo del proceso de aprendizaje le otorga la
mayor parte de obligaciones y responsabilidades, pues el alumno ya "no
espera a que el docente le indique que hacer" (UnADM 2018). La modalidad
en línea ofrece al alumno un gran número de recursos tecnológicos que le
permiten acceder e interactuar sin importar el lugar en donde se encuentre, en
otras palabras, ofrece gran flexibilidad para la administración y organización
de su tiempo, a fin de que cumplir con los tiempos de entrega de sus
actividades. Estudiar en línea facilita
la interacción del estudiante con los compañeros y el docente, así mismo se puede
acceder a múltiples materiales de apoyo para mejorar el aprendizaje, además de
tener la posibilidad de ampliarlos gracias al sin fin de fuentes que ofrece la
red.
El
conjunto de habilidades académicas que se consideran necesarias para dominar
esta modalidad se enfocan principalmente en la responsabilidad que tiene el
alumno sobre la producción de su propio aprendizaje. Se supone que el alumno
debe contar con la capacidad de generar estrategias que faciliten la búsqueda
de información, la selección, su recepción
y el análisis de la misma. A demás se
toma en cuenta que el alumno se enfrenta a un conjunto de emociones que pueden
generar reacciones diversas que afecten al proceso de aprendizaje. Ante esta
situación se establece que debe existir, además de las habilidades anteriores,
un control en las emociones para adaptarnos a las diferentes situaciones que se
generen, para poder generar espacios de aprendizaje armónicos y colaborativos.
Se
considera que todos poseemos algunas o la mayoría de las habilidades y
competencias interpersonales, lo que me parece conveniente analizar pues a
pesar de dar por hecho que forman parte del estudiante, estas no están
desarrolladas de la misma forma, pues para su desarrollo se debe tener en
cuenta los diferentes contextos en los que se desenvuelven los estudiantes. Ante
esto si no se tienen por completo las habilidades y competencias, se pretende
que se desarrollen a lo largo del proceso educativo, pues desde el inicio se
empiezan a generar espacios colaborativos y actividades, recursos y medios que llevan al alumno a desarrollar habilidades académicas. Se
pretende que el alumno inicie la transformación de su papel tradicional pasivo,
a un rol activo, donde se apropie de la información de forma responsable para
lograr sus metas.
Es en
este momento donde los estudiantes se enfrentan a los retos que le pone esta
modalidad., intentado generar una capacidad de análisis de información, una
administración del tiempo y buscar una mejor manera de comunicarse. A pesar de
que el modelo exige al alumno tener iniciativa y lo convierte en el agente
activo del proceso de aprendizaje, para mejorar el desarrollo de las
habilidades académicas e interpersonales
el docente juega un papel importante.
La
principal función del docente es generar una actitud que ayude al alumno
producir un aprendizaje autónomo y volverlo el protagonista del proceso. Para
lograr esto el docente se apoya en la comunicación para servir como guía,
planificando, organizando y promoviendo estrategias para que los alumnos logren
sus objetivos. El docente sirve como acompañante en el proceso de aprendizaje que
produce el alumno.
Como se puedo notar, el estudiante
que participa en ambientes virtuales, o en la modalidad a distancia, debe ser
una persona con capacidades académicas básicas
que le ayuden a la producción de una actitud autónoma, responsable y
comprometida que le ayude a construir; con apoyo del docente y de la tecnología,
un aprendizaje solido que lo vuelva proactivo y al mismo tiempo le ayude a
desarrollar nuevas habilidades para aprender a trabajar de forma colaborativa. Es un reto que a simple vista se ve
complicado, que depende mucho del compromiso de los estudiantes, pero que se
puede superar con la diversidad de apoyos que se ofrecen en la misma modalidad,
como la flexibilidad, la colaboración de docentes y alumnos.
Ser estudiante en línea
conlleva transformar la visión tradicional del proceso educativo donde se nos
ha instaurado el rol pasivo en el proceso de enseñanza-aprendizaje, para
empezar a construir y apropiarnos de una responsabilidad y autonomía que nos
vuelve un agente protagonista y proactivo del proceso de aprendizaje.
Referencias
Freire, Paulo. 1970. Capítulo 2, En Pedagogía del oprimido, 2ª ed.,
México, Siglo XX1. P.75-101.
Heredia, B. (25 de mayo de 2016). Modelo educativo ¿qué es y
por qué importa?. El financiero. Recuperado de http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/blanca-heredia/modelo-educativo-que-es-y-por-que-importa
Morales, Estela. 2004. Internet y sociedad: relación y
compromiso de beneficios colectivos e individuales. Revista Digital Universitaria. Vol. 5, Núm. 8, http://www.revista.unam.mx/vol.5/num8/art49/sep_art49.pdf
(Consultado el 4 de mayo de 2018)
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